| Del S. XVIII nos
encontramos con el Canal de Carlos III y el Puente de las Ánimas
concebido como un acueducto del Canal de Carlos III.
Se trata del continuamente abortado proyecto del canal
de Murcia, que constituía un muy ambicioso plan de ingeniería
para llevar las aguas de esta zona montañosa hasta las fértiles
tierras murcianas, concibiéndose por tanto, como un auténtico
y espléndido antecedente del actual trasvase Tajo-Segura.
Se idea este proyecto en 1537 según la costumbre,
en el siglo XVI, de crear canales en la Península Ibérica.
Tras permanecer en vigencia el proyecto, en tiempos
de Felipe II se desecha esta aspiración, no iniciándose
las obras hasta 1.633 pero pronto se colapsan.
Posteriormente vemos a lo largo de los siglos XVIII
y XIX un sinfín de hombres y empresas ligados a esta utopía
que cambiará de nombre según el rey que acoja bajo
su protección las obras, de ahí que se conozca como
"Canal de Carlos III" a lo que constituye la huella de
lo que pudiera haber sido una colosal obra de ingeniería.
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